2024 / PERVIVENCIAS_El Socorro, Güimar


SEPTIEMBRE ´24


Residencia artística de investigación comunitaria.
Inmersión etnográfica en el contexto de la Ceremonia Guanche.

Fortalecimiento de los lazos con el territorio y la identidad cultural de la comunidad.


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La aparición o apariciones marianas han venido constituyendo una parte importante en la construcción de la cultura popular en las distintas latitudes del globo. No solo han acabado configurando determinadas narrativas espirituales identitarias de una comunidad, sino que a partir de ellos se ha llegado a conformar una cosmovisión y forma de vida alrededor de la experiencia mística acontecida.

Ese suceso de aparición que tiene lugar una fecha, día y hora concretas impacta en la persona o grupo de personas que vivieron el hecho dejando una impresión en sus vidas. Posteriormente, esto es narrado a la comunidad a la que se pertenece constituyéndose consecuentemente cierto relato de ficción (En tanto elaboración de una historia que no es presenciada por un grupo importante de personas que puedan atestiguar el hecho, otorgándosele una relativa veracidad) que, a su vez, es elaborado desde la imaginación por las personas que son receptoras de la historia.

Este acontecimiento, de este modo y mientras es relatado, deviene de forma instantánea en la construcción —y concatenación— de formas visuales imaginativas e interconectadas que, hilvanadas entre sí, configuran el mito. Se sucede, por tanto, una actividad mental inmediata que produce creativamente una sucesión de imágenes a partir de aquello que está siendo narrado dando lugar una representación visual, aunque invisible, de la historia. Estas imágenes mentales fantasma o fantásticas que son imperceptibles, inmateriales, etéreas, sin embargo, existen y viven, habitan en el interior de las personas. De este modo, en cada transferencia oral del relato, se produce la propagación —y contagio— interpersonal de estas imágenes descritas y de la historia, que comienzan a colonizar los cuerpos y la cosmovisión de la comunidad. De este modo, la ilusión del acontecimiento y las imágenes que han sido creadas, serán custodiadas por los cuerpos que la mantendrán viva y en movimiento a través del tiempo en cada ocasión en que sea alimentada desde sí —en el interior de cada persona—, y mientras sea narrado a otra persona o a la comunidad. Por tanto, las imágenes que se mantienen vivas hoy con relación al relato de la aparición de la Virgen en la Playa de Chimisay y todo lo acontecido a posteriori, se proyectan y reverberan en el interior de los cuerpos de estas personas y son custodiadas por las mismos, así: paisajes, escenarios, objetos, personas, diálogos, enseñanzas, conocimiento, una ideología y, finalmente, unas creencias y un posicionamiento.